viernes, 19 de agosto de 2011

Los sueños de la niñez

Por: Sandy R. Genao Cruz

Los sueños de la niñez llegan fulgurantes a mi mente. Luego se diluyen como el perfume al ser tocado por el aire. Sólo quedan los recuerdos y añoranzas de lo que no pude ser; soñar lo que sería en el futuro.

No queda nada de aquella figura infantil que recorría las polvorientas calles del barrio todas las mañanas, saltando y cantando rumbo al colmado. Compra pan, mantequilla y chocolate, decía mi madre, me miraba y miraba a mis hermanos, luego hablaba sin hablar; su mirada se perdía en el horizonte pleno de nuestros ojos. Mi madre veía en ellos y en mí la esperanza de un mañana mejor.

Todas las tardes volvía a recorrer las calles de mi barrio, esta vez rumbo a la escuela, lugar donde depositaba mis sueños de futuro. También lugar al que mis padres confiaron mi preparación para enfrentar los obstáculos que nos pone la vida cuando adultos.

Por las noches, sentado en la esquina, jugaba con mis amiguitos a inventar el futuro. Compartíamos los sueños de nuestras vidas cuando tuviéramos el privilegio de ser adultos. Porque para nosotros el ser adulto no era sólo crecer o tener más edad, más bien era ser libres y felices… en fin, era poder ser.

No supe leer los signos de los tiempos y el advenimiento del futuro me sorprendió sin estar listo para afrontar su embestida. De la noche a la mañana mi vida cambió, me descubrí adulto, pero no libre, mis limitaciones siguen siendo las mismas y lamentablemente ya no sueño igual que antes.

6 comentarios:

Franklin P dijo...

"me desscubrí adulto, pero no libre".

Donde dices mi barrio, digo mi campo.

Sandy genao dijo...

es un canto a todos los jovenes adultos de la Rep. Dom. sean del campo o la ciudad, gracias flaco por tu observacion.

Sandy genao dijo...

Flaco, vamos a crear un grupo en Facebook con Naiboa

Franklin P dijo...

Pa´lante. Si tú lo manejas, porque yo no estoy en el libro de cara.

Franklin P

Sandy genao dijo...

Abre tu cuenta, invita a los demas para abrir el grupo.

Franklin P dijo...

Que no, loco que no. Ábrela tú e invita tú a los demás. Si lo haces, podemos publicar una entrada en Naiboa y en la lista de correos invitando a la gente a unirse. Pero yo no. A mí me prohibieron la entrada a Facebook por rebusero.