jueves, 18 de junio de 2009

¡Que viva la Modernidad!

Por: Sandy R. Genao Cruz

Caminando por las polvorientas calles del barrio, he podido descubrir la “modernidad” en cada esquina. No es para nadie un secreto que si bien los callejones siguen lodosos y mal olientes como siempre, que los niños siguen llenos de parásitos y que la insalubridad abunda gracias a que las cañadas (que dicho sea de paso son patrimonio cultural de todos los barrios de la Capital) siguen llenas de basura, que aún los métodos para sanarse son los remedios caseros porque “¿pa’ que ir al medico?, si al fin y al cabo no te atienden”, a pesar de todo eso, estamos percibiendo la modernidad en todo su esplendor… Veamos algunos ejemplos:

1. Recuerdo que cuando tiguerito (niños son los hijos de los ricos) se peleaba a la trompá… y con ética. Si tú ibas a pelear con uno, el otro dejaba que te quitaras la camisa, practicaras un poco tu técnica, entonces comenzaba el pleito. Si por mano del diablo tú caías debajo, o sea te etrallaban y caías encima de una piedra o en un lodo, le podías decir al otro con toda confianza que se te quitara de encima pa’ ponerte cómodo, porque así no podías seguir peleando…

¡Ahora no, ahora se pelea con pistola y si te pueden agarrar descuidado mucho mejor!


2. Otro ejemplo es el caso de las bancas de apuestas de la lotería que pululan en el barrio. Estas ya no venden numeritos anotados con lapiceros en un pedazo de papel con cuatro numeritos en rojo que cuando coincidían los dos últimos números con los que salieron te sacabas quince pesos si era en primera, tres en segunda y un peso en tercera. Cuando te sacabas el premio duraban un paquetón de tiempo pa’ entregarte los chelitos; ya no, fíjense que atraso. Otro salvajismo, la lotería sólo era los miércoles y domingos.

¡Ahora te venden el numerito a computadora, además todas las bancas dicen “pagamos hoy mismo”, y gracias a dios tenemos lotería todos los días, y no una no, ahora son tres y en días específicos hasta cinco!


3. El chisme era el modo de entretención de mucha gente. Recuerdo que cuando pasaba algo en el barrio y tú no estabas en casa, había hasta pleito en la familia para determinar quién te contaba lo que pasó…

Ahora con el bendito Internet y los benditos celulares ya no se puede, porque las personas de fuera, casi siempre se enteran primero que tú de lo que pasó en una zona del barrio. Y eso ¡que vives ahí!

4. Tú ibas al colmado, pedías una fría y le llevabas al dependiente la música que querías escuchar. Recuerdo que mi hermano andaba para arriba y para abajo con tres casettes de Willy González…

Ahora tú tienes que echarle cuartos a una bendita maquina pa’ oír música. Y otra cosa, esperar que a ella le de la gana de tocártela.

Bueno, como dice nuestro amigo Rafael: “pa’ no cansarle la historia” termino con este breve recorrido de la modernidad en mi barrio. Mientras tanto, los carajitos siguen muriendo de hambre, el presidente habla de lo bien que estamos y en la iglesia se sigue cantando la canción del metro: ¡Aleluya, aleluya! Por lo menos es lo que dice mi carajito de seis años cuando lo llevo a misa los domingos.

3 comentarios:

Franklin P dijo...

Gracias Sandy por estas dos fotografías comparadas.

Rafael dijo...

Bueno Sandy estoy de acuerdo con tigo !Que viva la Modernidad! ahhh por cierto ¿Ese barrio del que hablas es Arroyo Hondo con otro nombre?

Joaco dijo...

Si hacemos caso a lo de la encuesta, que publicó que la Republica Dominicana es el segundo país más feliz del mundo, entonces estamos de acuerdo que la modernidad no hace más feliz cada día. Gracias Sandy por ponerme a soñar.