jueves, 17 de noviembre de 2011

Vivencias en broma y en serio



Con la alegría con que se recibe al primer vástago, nos place el anunciarles que el asiduo colaborador de Naiboa Literaria Rafael Álvarez de los Santos pondrá en circulación su primer libro: Vivencias en broma y en serio. Por sus escritos publicados en este espacio sabemos que Rafael puede hacer de tripas corazones y de corazones trizas.

Si disfrutas sus escritos, si quieres leer sus nuevos trabajos, si quieres compartirlos con tus amigos y amigas ven:

El martes 13 de diciembre

A las 6:30 de la tarde


Al salón de eventos de Visión Mundial

En la calle Lea de Castro, esquina Joaquín Pérez, en Gazcue.

Y acompaña a Rafael y al equipo de Naiboa Literaria en esta celebración de nuestras grandezas y miserias.

Te Esperamos.

Atte. El Equipo Naiboa Literaria.

Zafa!!!

domingo, 13 de noviembre de 2011

Madre siempre

Por: Héctor Martínez D.

Te das
te ofreces
te sangras
en constantes entregas
y siempre resuelta
a ser don
aunque duela.

Recibes
agradeces
consuelas.
Todo lo impregnas
de sueño
utopía
esperanza
de búsqueda y activa espera.

Reciprocidad casi plena
sin confirmación
ni sospecha.
Posibilitas e interpelas
cada vez que en tu siempre ofrecimiento
anticipas mi necesidad de entrega.

Tu silueta
tu mirada
tus abrazos
y correcciones severas
no recuerdan deslices
sino sólo sentido
agradecimiento
y añoranza de vida auténtica.

Hoy en tu ausencia
agradezco tu siempre presencia
abrazo tu imagen
siempre amando
haciéndome sentir hijo y hermano
más allá de tu pérdida.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Desajuste

Por: Eddy Ulerio

Al poeta Tomás Rivera

Te noto dubitativo en tus rutinas seguras
y percibo que tus andanzas,
aunque a veces no suelen ser santas
no advierten tu premura.

En vano te aventuras tras el sentido de tus pasos
y suele el sin-sentido rebosar tu alma
de inventario de lucha, hastío y calma
permitiendo que la nostalgia te robe el espacio.

Caminas por los mismos senderos de siempre
a sabiendas que la rutina socava tu corazón,
buscando en la lectura alguna evasión
del camino que se forma en tu andar silente.

Tu elocuencia esta cargada de melancolía
tus razones divididas entre certezas y pesares,
de un buen pasado revivido de copas y bares
de compañeros de causas que la vida te dio un día.

Tu silencio te condena a la soledad del poeta
que no entiende la frivolidad del mundo moderno,
enredado entre azares, intrascendencias y sueños
embriagado de lucidez, de parrandas y de fiestas.

Te abandonas sin saberlo en las manos del Quijote
y a fuerza de bien pretende ganarte el Cielo,
pero en vano la política te separa de ese anhelo
de un idealista del Sur que vive anclado en el Norte.

domingo, 30 de octubre de 2011

Seres trascendentales

Por: Sandy R. Genao Cruz

Que cada paso que demos deje una huella eterna en el espacio y el tiempo,
y cada mirada sea una fulgurante luz que traspase muros y fronteras.

Que cada sonrisa sea el inicio de una interminable carcajada,
y cada palabra penetre en los oídos del mundo ávido de un mensaje nuevo.

Que cada gesto provoque en los demás inesperados gestos de solidaridad y agradecimiento, y cada acción convoque al compromiso.

Que cada encuentro con el otro se convierta en una celebración por la vida, y el respeto hacia el prójimo devuelva a este mundo la paz, la justicia y el amor.

martes, 25 de octubre de 2011

Un Boxeador al Congreso

Por: Rafael Álvarez de los Santos

Siempre he creído que la política que se hace en nuestro país es hasta cierto punto folclórica. Creo que somos el único país del mundo donde los candidatos se hacen llamar por su apodo y lo reflejan en los carteles que contaminan la imagen visual del entorno.

En mis recorridos por la ciudad he ido observando cantidades de apodos como: El Chato, Patica, Pirulito, Fiquito, Ito, Lila, y un amplio etcétera para no saturar el escrito.

También hemos visto integrarse al quehacer político partidista a figuras del arte y la televisión cuyo liderazgo ha estado cimentado en haber practicado algún deporte, específicamente la pelota, ser figura de algún programa de espectáculos, algún o alguna cantante o simplemente reina de belleza. Si se observa el oficio que realizan ninguno tiene nada que ver con la política.

Otra práctica que se ha ido poniendo de moda es la de anteponer la profesión o el oficio como garantía de que el cargo a que se aspira será realizado con cierto apego a grandes valores. Por eso no nos extraña que algunos carteles digan: “Un educador al congreso” “Una mujer al congreso” “Una mujer que sabe ser madre, por eso sus hijos estarán en buenas manos”.

Es en este último renglón donde quiero detenerme. Caminando por el Ensanche Luperón observé un afiche de un candidato a diputado cuyo nombre no aparecía en el cartel, sino su imagen acompañada de unos guantes de boxeador de color azul y de marca reconocida y un título que rezaba “Un boxeador al congreso”.

Me detuve por un momento para apreciar de cerca aquella tan llamativa novedad en el ejercicio de la política nuestra. Después de observarlo reparé en la necesidad de que exista un boxeador en el congreso, aunque no sé si este señor habrá sido consciente de su importancia.

La manera en como se hace política en este país conlleva a que constantemente tengan que defenderse de los ataques que el pueblo suele hacer hacia quienes no han manejado la responsabilidad depositada en ellos con pulcritud.

También hemos visto ciertos conflictos escenificados en el congreso en donde se ha recurrido a métodos muy peligrosos, por ejemplo pistola en manos, interrupciones de la energía eléctrica para poder golpear a otros sin que pueda identificarse quién lo hizo, discusiones acaloradas cuando existen posiciones encontradas ante determinados temas.

Un boxeador en el congreso permitiría que aprendan a utilizar los puños pues hasta el momento sólo han sabido utilizar las manos. Para utilizar el puño hay que cerrar las manos. Mientras éstas permanecen abiertas es muy fácil que cualquier bien común pueda quedarse entre los dedos de algún congresista, de quienes sabemos, a decir de su campaña, son honestos, nobles, trabajan por ti, hacen que avancemos hacia el progreso… aunque se observe en la población prácticas primitivas como la de aplaudir cuando llega la energía eléctrica.

Un boxeador en el congreso ayudaría a diversificar el espectáculo, pues hasta el momento sólo tenemos diputados que cantan, modelos de belleza y peloteros. Me imagino que estas personas han sido integradas a la política porque el show que suelen escenificar los congresistas y demás personajes suele ser monótono y de mala calidad, pero la nueva casta política sí saben cómo organizar un evento y brindar un buen espectáculo.

Un boxeador en el congreso agrega otra manera de divertirnos, en un país donde cada día crece la conspiración para negarnos ese derecho. Entiendo que incluida esta figura “peleará” para que ese derecho no se nos niegue.

En EE.UU. existe la figura de un congresista denominado “El látigo”, porque está encargado de llamar la atención a congresistas que hayan cometido actos indecorosos o que hagan poner en tela de juicio la reputación de este estamento del estado.

Supongo que un boxeador en el congreso podría cumplir esta función de maravilla. Ahora bien, también presento las posibles situaciones que puedan darse. Una condición que debe cumplir el látigo estadounidense es que sea imparcial. Sabiendo cómo se maneja nuestra política no podemos inferir hasta qué punto el boxeador pueda serlo.

De no ser imparcial, y sólo llamar a capítulo a quienes no respondan a los intereses de su partido, podría provocar una situación peor; porque me imagino que la oposición entonces contactaría los servicios de Bruce Lee y presentaría su candidatura como “Un karateca al congreso”. Ante esta situación podrían formarse dos bandos (que de por sí ya existen) lidereados por estos dos profesionales de las patadas y los puños. Lo que permitiría que ahora se haga con cierta destreza y maestría lo que hasta el momento se hace sin saber lo más mínimo de cómo se tira una patada, cuáles son los nombres de los golpes, etc.

Aunque pensándolo bien, creo que no estaría mal que semejante situación pueda darse; porque de todos modos ya ellos nos tienen acostumbrados a estos espectáculos. Un boxeador y un karateca es lo mejor que podría pasarles, y si tenemos suerte, terminarían por eliminarse ellos mismos. Y no nos forzarían a utilizar mecanismos para salir de ellos como la abstención al voto, por ejemplo.

viernes, 21 de octubre de 2011

Su recuerdo

Por: Humberto Rivas

Se quedó prendado de mis mejillas
el ímpetu de su fragancia,
Todavía las niñas de sus ojos cuelgan
de mis pensamientos como relámpago
que levanta polvos de tristeza.

Se llevó en su maleta mi sonrisa
y observé desde el balcón cómo ella se
iba desvaneciendo con el atardecer, y cómo
caían a uno y otro lado del camino
los recuerdos.

Se marcharon tras de ella las coplas
de los grillos de la noche, y espantadas
del silencio me negaron las luciérnagas
su luz dejándome en penumbra.

Se llevó de mí muchas cosas y golpeó mi
mundo por completo; como un trompo
quedó mi destino, girando sin rumbo fijo.

Como una nave a la deriva que
espera divisar tierra en la lejanía,
como una isla silente que intenta
recuperar la calma después del vendaval.
Se llevó… en fin… se llevó hasta mis ganas
de llorar.

domingo, 16 de octubre de 2011

Gratitud III

Por: Nicolás Guevara

No es mujer desprendida de un costado
ni objeto de cupido en la vitrina
sólo anda tejiendo voces, atrapando sueños
en mi horizonte de papel.
Y la pasión inesperada
como poesía en la mañana sin dueño
o la tarde que desciende frente al mar.
No es patrón de seda en pasarela
ni plasticidad congelada en la pantalla
vive intensa, natural,
como si presintiera el misterio
de los pasos y los días
entre los dos.


(Poema perteneciente
a una publicación de reciente aparición).