…Hoy te busco querida miseria,
a ti humana miseria, que tocas la puerta de los desdichados,
los aprietas como los malos.
Humanos son, aunque la maldad ha llegado a sus manos;
pero, ¿qué será de aquellos donde nunca hubo miedo en hacer la maldad?
Ya el tiempo nos dirá si lograron llegar a ese infierno que fueron cavando
y, cuando suceda el día,
comenzaremos a llorar por un mundo que fracasó…